La pasé extraordinariamente bien. No, no me la pasé divirtiéndome. Estuve en un campo aislado del mundo, con una familia, dueña de él y mi papá. su mujer, mi hermanito y una pareja amiga de ellos. Es una vida tan tranquila, tan diferente. Aprendí, la verdad, muchísimas cosas. Fue un viaje muy fructífero en relación a mi convivencia con la mujer de mi papá. Un día, estuvimos más de dos horas hablando acostadas abajo de un árbol. Y después de ahí, nuestra relación cambió demasiado, y para mucho mejor. Así que estoy muy feliz por ese lado.
Explicarle a gente de campo que soy vegetariana.
Imaginate. Crian, matan y comen animales. Los venden. Los compran. Viven de ellos. Fue difícil para mi contarles y para ellos entender por qué soy vegetariana. Pero no reaccionaron mal, pensé que me iban a tratar de loca y me echarían de la casa. Bueno, tampoco tanto. Comí pastas, mucha ensalada (agradable a mi paladar, caso extraño), infaltables milanesas de soja, y demasiada HARINA. Me despertaba a las nueve y sentía el aroma tibio a bizcochos en cocción, a la tarde tomaba mates con chipacitos y TODO-EL-DÍA TORTA ASADA. Qué manera de hacer cosas caseras. Y qué manera de comer.
El lado oscuro de Cher.
Seeee. No soy tan perfecta como vos pensabas (¿lo pensabas?). Soy demasiado fanática de la pesca. Eso me llevó a dejar de comer pescado mucho tiempo después de lo que me declaré 'vegetariana'. Así que estuve en un gran dilema moral antes de viajar, por el hecho de ir a pescar o no. Pensaba, "sería lo mismo que ir a cazar animales a un bosque". Pero pese a que lo piense, no me da la misma sensación. ¿Por qué me pasa eso con los peces? Pobres. No me importan como los demás animales. En fin, me decidí: fui a pescar. Mi papá me dijo "Vamos un rato, tirás, pero devolvés los peces al agua". Y eso hice. Intentaba no lastimarlos cuando los sacaba del anzuelo, y volvía a tirarlos al arroyo. Seguro que los habré lastimado, pero bueno, me sentiría culpable si lo hubiese matado. De hecho, Pablo (11 años, hijo de los dueños del campo) mató a un pez para usarlo de carnada con un machete. Y no me causó nada. Si le hubiesen hecho eso a un chancho, por ejemplo, todavía no podría dormir. Pero no tenemos tan en cuenta a los pescados. Por eso, supongo, un día hablando con mi primo, me dijo "¿Y por qué no comés pescado? Los peces no les importan a nadie". Pero bueno, no es tan así. A mí me importan todos los animales, pero voy a seguir pescando, sorry fishes.
Mismo país, distintas culturas.
Sentada en una lona, arrancando pastitos, sintiendo los rayos del sol en mi piel, mis pulmones llenos de aire puro. Me ponía a pensar que a más o menos 550 km de donde yo vivo día a día, hay un mundo tan diferente al mío. Es el sigo XXI, año 2015, Argentina, y hay gente que vive en el campo sin internet, sin señal, en el medio de la nada. Y es feliz. Y yo también fui muy feliz los días que estuve hospedada allí, pero más no podría. Demasiada tranquilidad, no estoy acostumbrada.
El día que fuimos a pescar, tuvimos que caminar por todo un bosquecito. Debido a que era todo tierra y el día anterior había llovido, estaba caminando sobre barro. Y veía como Pablo caminaba en alprgatas, pisando charcos de agua, pateando piedras. Y yo caminaba en puntas de pie, en Vans. Pensé. que debía haber ido en ojotas o en otras zapatillas, pero quería disfrutar y no preocuparme, de modo que decidí que no me importe ensuciar mis Vans. Y así quedaron, llenas de barro.
Amé su cultura y su forma de vida. Sólo odié el hecho de que maten a los animales. Un día mataron a dos chanchitos. Escuché gritar a uno, así que antes de presenciar más, me encerré en la habitación y esperé que todo pase. Después mi hermanito que tanto rompió los huevos con que quería ver matar un chancho, se había quedado casi traumado. Obviamente si tiene que comer un animal lo hará igual, sin recordar esa imagen. Y bueno.
Convivir con animales.
Es gracioso pero lindo estar tomando mates a la tarde y que los patos, los chanchos y las gallinas estén caminando a tu alrededor como perros. Un día, Pablo me mostró todos los corrales y agarré un pavito bebé y un pollito, en mis manos. Y son la cosa más tierna que vi. Pero me costó muchísimo acercarme a un chancho o a un ternero, iba de a poquito, pero enseguida salían corriendo. Ves, lo que provocamos los seres humanos, que los animales nos teman. Es que es imposible hacerle saber a una vaquita que no le voy a hacer nada. Le quería decir "acercate tranquilo, yo defiendo tus derechos". Lo único que conseguí fue sacarme una foto con un lechoncito. Estaba llorando cuando o alzó mi hermano. En el momento que lo cargué yo, lo acaricié y se calmó. #amoralosanimales
Mirá lo que es esto! Es un paisaje de postal. (No por mi veyesa).
Mimos. Un chancho a quien no voy a matar.
#miselfieconunternero Los animales son más lindos en las fotos que en un plato. (Me escraché pero la subo igual porque el ternero salió dioso)
#miselfieconunternero Los animales son más lindos en las fotos que en un plato. (Me escraché pero la subo igual porque el ternero salió dioso)
Me traje de Corrientes un mate y un par de alpargatas. Mi papá dos lechones. "Para las fiestas".... Terrible, eh.
En fin. Gracias por esperarme tanto, Richard. Sé que lo digo siempre, pero me voy a poner las pilas, lo prometo. Ahora que ya estoy de vacaciones. Saludo especial para un Richard especial, J.
Abrazo a la distancia,
Cher.



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