¡Vive y deja vivir!

sábado, 31 de octubre de 2015

¿Cuántas veces dije "ensalada"?

Odio la ensalada. La detesto. Soy ovolactovegetariana y la ensalada es una de las comidas que menos me gusta. De lo que sea, hasta la de tomate y lechuga. Empecemos por el principio de mi vida: nunca me gustó la lechuga ni el tomate, la zanahoria sí pero no la amaba. Los demás vegetales pasaban pero hasta ahí nomás. La tarta de acelga y espinaca... bueno, la comía, pero prefería un millón y medio de veces más la tarta de jamón y queso. A medida que fui creciendo y también mis ganas de ser vegetariana, empecé a tomar un poco más de consciencia y de a poco, fui incorporando más las verduras en mi vida. Y con incorporando me refiero a comer la hamburguesa con tomate y lechuga, y a veces acompañaba alguna comida con ensalada. Pero nunca una ensalada sola. Hasta hace varios meses, ahí empecé a comer verduras sin importarme que mi paladar las rechace, porque serían mis nuevas amigas. Total, el hombre es un animal de costumbre, por lo tanto me acostumbraría fácilmente a comer ensalada solamente. Bueno... sí, se acostumbró, porque puedo almorzar un plato de ensalada y no me da náuseas o algo parecido. PERO NO ME GUSSSSSTA. ¿Por qué mierda no me gusta la ensalada? Es decir, no me gustan numerosas variedades verduras y no en demasía, todo HASTA AHÍ. Y soy vegetariana. Así que me la banco, como vegetales igualmente. Creo que empecé a tomar la comida como una necesidad, no como un placer. Es decir, como hasta que estoy satisfecha y no de gula. Por un lado es bueno, pero no lo disfruto como antes. Igual, siempre parece que odio ser vegetariana con las cosas que digo, porque me quejo, me quejo. Pero no es para nada así, amo ser vegetariana porque es algo que siempre quise, y ahora que puedo cumplirlo, lo valoro muchísimo. Aunque no me guste la ensalada. Y realmente me da mucha bronca, porque me esfuerzo y hago lo posible por intentar que me resulte placentero comer una ensalada. PERO NOOOOOO. Ni siquiera soporto el olor, ni cuando abro la heladera y hay un tupper con ensalada que sobró del mediodía. 
Conclusión de mi largo discurso, como la ensalada igual aunque lo haga con esta cara:

¿Y Cher, por qué comés ensalada si lo vas a hacer con esa cara?
Porque soy vegetariana. Y NOOOO, LOS VEGETARIANOS NO COMEMOS "LECHUGUITA", PERO LA ENSALADA ES TOTALMENTE NECESARIA.
Ah... ¿y no podés comer otra cosa?
Sí, pero no puede ser que sea vegetariana y no me guste la ensalada. De VEGETALES. Por eso, ya me voy a acostrumbrar.
Ah, mirá vos... ¿y por qué sos vegetariana?
No lo sé, Richard, probablemente le dedique una entrada completa a esa pregunta. Mientras, seguí esperando...
C. C. L. 

martes, 27 de octubre de 2015

Todos médicos y yo la pobre víctima baja de defensas.

Hola!! Escribí una hermosa entrada la cual estuve apunto de publicar y mágicamente, en lugar de publicarse, se borró. Ya me olvidé lo que había escrito, el cual leí, releí y revisé. En fin. Cuatro días sin escribir. Una eternidad. Ya te dije, Richard, cuando escribo y no es por placer, siento que lo hago por obligación. Y no me gusta escribir desganada. Igualmente, no pienso dejarlo muchos días a pesar de que no tenga ganas de escribir. Es como un libro que dejas un tiempo, aunque sea corto, después cuesta mucho retomarlo. De todas formas el hecho de no tener qué escribir no fue el principal motivo de mi ausencia. Realmente, lo que me tiene MUY ocupada estos días, son los exámenes cuatrimestrales. HORROR. Encima, me colgué y empecé a estudiar la semana pasada (gran error mío), siendo que las cuatrimestrales son la semana que viene. Es mucho lo que debo estudiar. Igual estoy confiada de que me va a ir bien eh (?
Igual, si me va mal, no va a ser culpa de mi irresponsabilidad o de que no estudié. Va a ser culpa de que NO COMO CARNE. Porque el vegetarianismo tiene la culpa de todo. Porque las propiedades de la carne son fundamentales para mi cerebro, para mi funcionamiento y obviamente para el correcto desarrollo de mi organismo. Nasé. Ayer me sentía mal. Estaba con el cuerpo bastante caído, más desganada de lo normal (es que soy muy tranquila en la vida en general). Y te podrás imaginar lo que me dijeron, Richard. "Es porque estás baja de defensas, porque dejaste de la carne". Blah blah. ¿Tendrán razón? Eso lo dirán los análisis que me mandaron a hacer a fin de año. A veces pienso... ¿y si me sale que estoy corta de defensas? ¿Si tengo los glóbulos bajos o lo que sea que no esté normal? (no entiendo mucho de medicina... lo mío es lengua). Quizás mi mamá me obligue a comer carne. Nah, tendrá consideración. Capaz me hagan tomar un complemento de hierro o algo así. No sé. No me importa. No me preocupo porque yo estoy bien, más que bien. Me siento bien haciendo lo que siempre quise, y con mi forma de vida nueva. No, no soy vegana, pero el vegetarianismo cambio mi vida. Muchísimo. Y lo que más placer me da (además de escribir), es terminar de comer y tener esa tranquilidad de que nadie tuvo que morir por ello. Creo que ya lo dije, pero lo voy a seguir diciendo porque me va a seguir durando lo que me dure el ser vegetariana, que seguramente sea el mismo tiempo que lo haga mi vida.
Bueno, tengo que estudiar.
Gracias por seguir leyéndome, Rich. Prometo que cuando termine la época de exámenes voy a volver a escribir con la misma frecuencia que antes.
Abrazo,
Cher.

viernes, 23 de octubre de 2015

Stay strong.

Qué tal, my dear Richard. Antes de ayer me confié de escribir a la noche, pero resulta que se cortó la luz en toda la ciudad y me fui a dormir a las 8 de la noche. Live fast die young. Y ayer me colgué. Así que hoy tendría que escribir dos entradas o algo así, pero no tengo ganas. Y cuando se escribe sin ganas, no estás escribiendo por placer sino por obligación, y no me gusta eso. Así que si ayer tuviste ganas de pasarte por mi blog y te encontraste con la misma entrada del martes, te pido disculpas.
Anoche mi papá me invitó a comer afuera y fuimos a un restobar al cual vamos casi siempre. Adiviná qué comí.... pizza. QUÉ OOOOOOODIO. Si no es pizza, es pasta, si no es pasta. es alguna ensalada, y sino es nada de eso, me cago de hambre. Me da bronca. ¿Y sabés qué más me di cuenta? Que la torta asada tiene grasa. Algo estúpido que nunca me puse a pensar, pero hay un millón de cosas que derivan de los animales que no puedo, voy ni quiero comer. Pero Paul me compró torta asada porque yo le pedí. Y comí. Y tenía ganas de llorar, pero igual comí, y me sentí culpable. Pero bueno, es parte del proceso, ¿no? Ya se me va a pasar, ya me voy a acostumbrar ¿no? No voy a recaer, ¿no, Richard? No. Fuerza de voluntad, me acuerdo. Es una decisión que me hace muy feliz, me encanta poder ser vegetariana, me encanta que mi familia me apoye (aunque hagan comentarios bobos),  me gusta experimentar cosas nuevas, siempre. Y estoy totalmente agradecida con mi mamá porque todos los días me cocina algo distinto, y toda mi familia que siempre piensa algo para que yo coma. Entonces no voy a recaer. Ni aunque me tienten con "un pedacito no te va a hacer nada", o se me burlen diciendo "¿y vos qué vas a comer? ¿ensaladita?" Boldudeces. Pero bueno, aunque a veces me bajoneo bastante y me pongo a pensar "¿por qué estoy haciendo esto?", estoy muy segura de lo que quiero. Y me comprometí con mí misma y con todos los animales a quienes no voy a quitarle la vida.
Ay, a veces soy muy dramática y ni siquiera sé lo que estoy escribiendo.  Como ahora.
En fin, creo que no tengo nada más que decir. Tengo que estudiar. Mucho.
Así que me voy, Richard.
Gracias por estar siempre presente, y le quiero dedicar esta entrada a mi Richard más especial que siempre está conmigo. Te mando un beso grande, C.D.
Cher.

martes, 20 de octubre de 2015

Mi capacidad para irme de tema rápidamente.

¡Hola, Richard! Comentá el post anterior, dale, vos sos bueno.
Ayer fue el día de la madre. Comimos en la casa de mis tíos, con toooooda la familia. ¿Sabés que hizo mi abuelo? Pollo al disco. Viste, animales. La gente cuando se junta a comer, (por lo menos mi flia) raramente come sin haberle quitado la vida a nadie. Así somos. Tan cortos de alimento.  Yo creo que en cierto modo puedo justificar el tonto comentario de "¿y qué comés?", cuando se enteran que soy vegetariana. Porque vivimos en una sociedad taaaan carnívora. Lo que no es carne, está visto como una guarnición. Por eso cuesta tanto entender y aceptar al vegetariano o vegano. No entienden un mundo en el que no se acabe con la vida de los animales. No comprenden el derecho de la vida; ven a los animales como recurso de aprovechamiento, ellos están acá para nosotros. Todo es para servirle al hombre, ¿no? El ser humano se aprovecha de los recursos que nos brinda la naturaleza. Y acá ya me estoy yendo por las ramas, porque los animales no son un recurso, ellos tienen el mismo derecho y libertad a la vida como nosotros. Me refiero a los recursos abióticos y los árboles. Porque el papel es más importante que nuestro oxígeno y el hábitat de ciertas especies, ¿verdad? Por eso no nos importa reciclar. Y por una boludez, un papel nuevo, y gastamos, y gastamos, total, se vuelve a comprar. 
Pero ojo, somos buenos ciudadanos: compartimos fotos en Facebook de paisajes contaminados y mensajes alentadores para reciclar. Mientras tenemos mil luces prendidas, la computadora enchufada y el agua calentándose hace 20 minutos. Y después salimos en auto hasta para hacer cinco cuadras, mientras comemos unas Lays y tomamos una Coca. ¿Qué? ¿Reciclar la botella y tirar el paquete en la basura? No, para algo están las calles. 
En algún momento, el planeta nos va a devolver todo el daño que le causamos. Y ya empezó...

lunes, 19 de octubre de 2015

MAN

Rondando por la web como vos solés hacer, Rich, encontré este video. Me pareció muy interesante y vale la pena difundirlo.
Es un corto subido a YouTube hace 3 años por Steve Cutts, y muestra el daño que le ocasionamos al planeta desde la aparición del hombre.

            Una vergüenza.